Ayer pasó algo distinto. Dejé que alguien se diera cuenta de mi dolor. No aparenté estar bien, no aparenté ser algo que no soy. Era evidente que estaba mal, era evidente el cambio. No pude sostenerlo, ni quise hacerlo. Ante la pregunta me quebré. No puedo explicarlo, tal vez necesitaba que vieran que estoy mal, que no soy lo que aparento ¿Que se preocupen talvez? ¿Querré llamar la atención? También tengo miedo de que este sea el comienzo de una serie de preguntas a las cuales yo no pueda responder. Pero ya está hecho, quedé en evidencia. No sé por qué bajé la guardia pero lo hice, dejé que una persona viera esa parte de mi que me encargo tan bien de ocultar. Las explicaciones me las reservé, solo dejé que mis lágrimas hablaran por mí. No sé como me sentí, si bien o mal, avergonzada o no. Solo lloré. El dolor sigue estando, pero al menos se que ya no está encerrado dentro mío. El cofre bajo llave que escondo en mí está perdiendo los candados..
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