Toco fondo. Lo estoy tocando, puedo sentirlo. Estuve acá mil veces. Llego siempre de a poco, no me doy cuenta mientras me hundo. Y siempre es rápido, demasiado rápido para mi gusto. Si subo es por poco tiempo, son efímeros esos buenos momentos. No duran nada. Pasan y se van. Y cuando lo hacen tardan en volver. Mientras me sigo hundiendo los recuerdo. Anhelo volver a esas épocas donde parecía sentirme bien, estar bien, verme bien. Pero era todo mentira, era algo momentáneo, algo provisorio. Porque yo no soy así, yo no suelo estar bien, estar conforme con migo misma, con mi vida. Por eso los buenos momentos se me esfuman. No estoy acostumbrada a ellos. No los creo. Disfruto mientras puedo porque sé que siempre, tarde o temprano, voy a volver acá. Acá abajo.
Miro hacia arriba, deseando subir. Siento odio, bronca, impotencia, angustia, vergüenza, asco, soledad, decepción. Acá no se siente más que eso. Acá paso los días más largos. Son lapsos de tiempo en donde mi vida se detiene. No vivo, sólo existo. Son tiempos perdidos, tiempos que no recuperaré jamás. Son más estos tiempos que los otros, los falsos "buenos momentos".
Y sin entender el por qué, sigo. Sigo aparentando, sigo mintiendo, sigo callando. Mientras dejo que mis días sigan pasando acá. Acá abajo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario