martes, 20 de enero de 2015

Soy y somos

     Cómo es que nadie sabe. Cómo es que nadie tiene la más mínima idea de quien realmente soy. Cómo es que sólo conocen una diminuta parte de lo que en verdad soy. Me asombra cómo puedo ocultar tanto, decir tan poco, callar tantas palabras, fingir tantas sonrisas, tapar tanto odio. ¿Cómo es que puedo ser dos personas totalmente distintas? ¿Cómo es que cree tan perfectamente bien dos actitudes, dos expresiones, dos formas de comportarme? ¿Cómo dejo salir a una y esconder a la otra? ¿Cuándo comencé a ser dos? ¿Cuándo se me volvió tan fácil mentir? ¿Cuál de las dos soy? ¿Qué va a pesar más: mis ganas de vivir bien, feliz, superarme, cumplir sueños, o mi depresión, mi odio hacia migo misma y mi soledad? 
     Guardo demasiado dentro mío. Miento constantemente sin darme cuenta. Es sumamente triste no poder acercarme a nadie. Porque nadie en verdad me conoce, no siento cercanía verdadera con nadie. Soy una caja de hierro, cerrada, enterrada varios metros bajo tierra. No dejo que nadie me abra. No puedo. Me aterra lo que puedan llegar a encontrar en mí. Y todavía no sé por qué tengo ese miedo. 
     Ojalá fuese una. Ojalá algún día pueda unir lo bueno y lo malo en una sola persona y aceptar todo lo que soy. Ojalá pueda aceptarme y vivir. Ser libre de una vez por todas y abrirme al mundo tal cual soy. Sin tenerle miedo a mi propia mente.

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